Licoreros anuncian «hora cero»
La escasez de insumos mantiene paralizadas cuatro plantas. Los voceros del sector esperan que se logre una mesa de diálogo con el Ejecutivo
La Federación Venezolana de Licoreros declaró en emergencia al sector y anunció una “hora cero” para el próximo miércoles debido a la escasez de insumos para la producción de cerveza y malta.
Hay cuatro plantas paralizadas y la producción de cerveza regional cayó en 30%, señaló Fray Roa, vocero de la federación, según reseña de Globovisión.
Edison Arciniegas, integrante de la organización licorera, solicitó una mesa de diálogo con el Ejecutivo para discutir la situación y señaló que son más 8 mil los negocios licoreros que están cerrados.
El Ejecutivo adeuda 237 millones de dólares a Cervecería Polar y 100 millones de dólares a Cervecería Regional.
Otros problemas
Entre junio del año pasado y junio de este año las ventas en volúmenes del whisky de “alta gama” descendieron 62%, mientras que en el de “gama baja y media” la caída fue de 60%. En el precio está la razón de ese desplome. En promedio una caja de Whisky costaba a mediados del año pasado 25.167 bolívares, pero ahora vale 100.495 bolívares, esto es, casi un aumento de 300%, de acuerdo a las estadísticas de Fevelicor.
“Hay productos con poca rotación, que nadie va a consumir a esos precios”, ha señalado Roa. “El aumento del impuesto a los licores a un máximo de 50% se ha traducido en una adición lineal de 56% sobre el costo final que se puede ver maximizada con el P.V.P”, se lee en una comunicación que Fevelicor dirigió al Seniat el pasado 6 de junio, alertando la crisis que atraviesa el sector. En el texto también se menciona el efecto de la inflación y del dólar paralelo en el mercado de licores.
En el ron de “alta gama” también se registró un bajón en las ventas de 60%. Las bebidas más económicas son las que han capitalizado ese declive. Entre junio del año pasado y junio de 2015 la comercialización de anís subió 110%; la de aguardiente 130%; la de cocuy 210% y la de cervezas 200%, entre otras bebidas. “El consumo se trasladó a las bebidas más baratas”, insiste Roa


